lunes, 6 de septiembre de 2004

éste es el primer día de mi antigua vida (reflexiones sobre una noche hetero)

A finales de mayo, era soltero, pobre y tenía un trabajo de mierda.
A principios de septiembre vuelvo a ser soltero, pobre (nunca he dejado de serlo) y tengo nuevamente el mismo trabajo de mierda.

Tengo la sensación de vivir en un bucle.

Hace ahora casi un año, quedamos todos (todos los que quedamos) en casa de francesc para ver el estreno de Gran Hermano 5. Un año después, volvimos a hacerlo, aunque esta vez en petit comité. Es decir, clarilla, cesc y yo. La misma casa, el mismo programa, pero con un año más y nuevos capítulos en mi vida.

Tengo la sensación de vivir en un mundo que no comprendo.

Todo el mundo pone el grito en el cielo por el hecho de haberme enrollado con mochi. entiendo la sorpresa porque se trata de una gran y absurda amigüita, pero no entiendo ese planteamiento que me hace todo el mundo, como por ejemplo:

- que es algo antinatural, siendo yo gay declarado,
- que como pudo suceder si tampoco estábamos tan borrachos,
- que como voy a mirar a mochi ahora, que qué nos va a pasar,
- que como afecta eso a mi orientación sexual.

Esto me ha obligado a explicar -y recordarme a mi mismo- mi escarceos hetero-promiscuos a lo largo de mi vida en el ambiente, así como mi pseudo relación con helena mientras vivía en tarragona.

Reflexionando sobre este hecho, que no pienso relatar con pelos y detalles, me preguntaba porque, en el momento de darse el filetón, uno piensa en cosas tan absurdas. No es la primera vez que observo este fenómeno. pero es que, aunque en las películas no quede reflejado, mientras uno besa a la otra persona, no deja de pensar. Incluso diría que con la excitación del momento y la situación, la mente se acelera -seguro que hay una explicación científica hormonal y neuronal al respecto- y uno se pone a pensar en las cosas más variopintas, como:

- el orden de las canciones que pincha el dj.
- el estado de los calcetines.
- el movimiento de lengua que hace la otra persona de forma sorprendente.
-...

Aprovecho esta oportunidad para dejar clara mi mariconería más total.