martes, 28 de febrero de 2006

madrid

Viaje. Madrid. Ida.


Femme Fatale - Berlin

¡Cuánta nieve! ¡Cuánta fiesta!

Así podríamos resumir nuestro viaje a Madrid. Pero ha habido mucho más: Me encanta Madrid. La he notado cambiada en algunas cosas desde la última vez que fui y por primera vez he conducido por ella, con mucho éxito. Pero es que es como mi segunda casa. No me extraña que me supiera orientar tan bien. Siempre acabo pensando que podría vivir en ella u tiempecillo. La única pega ha sido el tiempo, porque el resto ha estado muy bien.

El concierto de Yann Tiersen, al que llegamos por los pelos, estuvo muy bien. Combinó algunos temas íntimos, rollo Amelie, alternando acordeón, piano, violín y una especie de flauta -creo recordar- con otros temas muy guitarreros. Como he leído en alguna crítica, muy post-rock, estilo Mogwai. Sí, tenía un estilo. La banda me encantó, el guitarra tenía su morbo, como reconoció J. Cristina, con un instrumento que no sé definir, lograba un sonido hipnótico. La sala, con mucho ambiente, alguna lerda gritando "Amelieeee" y las birras igual de caras que en Barcelona. Y se podía fumar.

Pese a la lluvia, nos fuimos raudos y veloces a Chueca. Primero un bar de lesbianas fans de Texas -escuchamos todos su greatest hits, buff- y luego ya, pues el desfase. Asistimos a la inauguración de un antro del cual no recuerdo el nombre, que yo no sé si era de ambiente, aunque el camarero, Erik, el de las plumas, pues si entendía. Y había un tío que hizo un streaptease y luego se ducho en bolas en una especie de escaparate-ducha con tías en bolas también, y la gente gritaba un montón. Acabamos en el 8ymedio, del que había oiod hablar. Un rollo parecido al Sidecar, más grande y con muchos muchos muchos gays popis. Un sueño. Bailamos hasta la última y acabé conociendo gente de, como no, Bcn.

El resto del finde no hemos estado arrastrando. Fuimos al piso de M y C, y lo inauguramos de forma provisional. Que ilusión verlo por fin. Luego, temporal incluido, de nuevo nos fuimos de fiesta y acabamos robando unos cubatas y con la fiesta del pijama. La vuelta a casa, ya lo veis, fue blanca, como si anunciaran Osborne en La Ponia.

Ojos De Brujo - Runalí