lunes, 22 de agosto de 2005

12 hours party people

Polyphonic Spree - It's The Sun


L decía que eran unos plastas, pero yo les encuentro su gracia. Con sus túnicas, sus saltitos, y esos 20 segundos de estribillo genial, entre largos desarrollos musicales idos de la olla. "Hey, it's the sun, that makes me shine", la la la... La foto es del FIB, de camino al césped.


Hacía mucho tiempo que no hacía lo que he hecho este fin de semana. Doce horas de fiesta. Desde las siete de la tarde hasta las ídem de la mañana. Cerrando garitos. Impresionante. Primero fuimos a las fiestas de Gràcia, que estaban muy bien. Me daba mucha pereza ir, porque siempre está hasta el culo de gente, y las orquestas son bastante lo peor. Pero no, estas fiestas están muy bien, y además con el fresquito que corría, pues como que apetecía estar en la calle. No me sudaba el flequi.



A primera hora, cervecita y pollo especiado en un libanés. Por cierto, que me dejé la bandolera la friolera de cinco horas. Yo ni acordarme, hasta que ya de madrgada pensé: ¿y mis llaves? Y ahí seguía el bolso.

Luego fuimos a tomarnos unos cócteles, y entre eso y que no llevaba gafas y no veía un pijo, pues tenía un dolor de cabeza bastante considerable. Luego a otro libanés, nuestro preferido, el Karakala, a cenar. Áhí me recuperé bastante y ya no paré de bailar hasta las siete de la mañana. Primero una orquesta muy floja, porque no era nada nada divertida. Los músicos iban de profesionales, y entonces, claro, pues no sonó ni el Bisbal, ni la Ma-yo-ne-sa, ni nada por el estilo. Cuando llegamos sonaba el Baila Morena, y prometía, pero cuando luego empezaron con los DIre Straits y el Walk For Life... También versionaron a los Beatles, y no recuerdo nada más interesante. Entonces M, que es la caña, tomo las riendas del asunto y preguntó donde había una disco móvil. La había y pá ahí que nos fuimos.

Y era lo más, porque el dj hizo una sesión histórica y cronológica, desde los 50 hasta los 90. Nosotros llegamos en el 74 y nos fuimos en el 90, y cantamos tantas canciones... entre ellas el YMA, Waterloo, Stayin' Alive, I Will Survive, el memamix de Grease, Tino Casal, Mecano, La Puerta de Alcalá, Bailando y Mil Campanas de Alaska, y éxitos tan totales como el Aquí No Hay Playa. Ahora parece muy cutre, pero era lo más, lo juro. El año que viene repetimos en la calle Providència. Lo juro.

Luego me fui al Raval, y como siempre que se trata de noches memorables, fuimos al MOOG. Aunque no pinchaba Carles en la sala de arriba, pues estuvo más o menos bien. La dj, rubia de bote de 1,50, puso temazos como el It's A Sin, uno de Duran Duran (que C decía, "si hombre sí, el grupo ese del Simon LeBon" - ¡que cultura musical!), yo espantando los borrachos, y O haciendo su aparición estelar a altas horas, como de costumbre.

Cerramos el Moog, a las cinco y L, J y yo decidimos ir a Plataforma. Hicimos una parada técnica y estábamos tan a gustito que nos pasamos la entrada y pensábamos que estaba chapado, con la consiguiente indignación. Pero no, estaba abierto y es que nos lo habíamos pasado. 8 eurazos la entrada, pero bueno, había que quemar la noche. Y allí, ya sin ningún tipo de criterio, pues bailamos todo lo que pusieron. Des de la Mala Rodríguez, Ojos de Brujo, U2, REM (hay que ver como me lo pasé con el Losing My Religion, hay que ver, a estas alturas) y, lo nunca visto, fuimos los últimos de Filipinas. Ya era de día, y claro, hubo que regresar a casa.
Van Der Graaf Generator - Refugees (que grandes los 70)