martes, 6 de septiembre de 2005

"todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno"

De la película del mismo título, que acabo de ver y me ha encantado, como la primera vez que la vi en una sesión de cine club que hacián al lado de mi primera casita en Tarragona. La música de Savall hace mucho, he de reconocerlo, porque la historia tiene algunos trozos pastiche pastiche. Pero bueno, la historia del maestro-aprendiz sí merece, y mucho, la pena.

Sobre la frase que da título a la película y a esta entrada del diario patagónico, pues resulta que cuando la he escuchado me he acordado de que con esa cita empecé un diario, a mano,... que dejé de hacer, evidentemente. Creo que ha sobrevivido a todas las mudanzas.

Notas al margen:
- Un besito a mis seguidoras fieles que dejan comentarios, ji ji... Aunque de momento, no ha habido más sueños.
- Está cayendo una tormenta!
- El balance cada vez es más favorable. 8 a 2 es la proporción de días trabajados y días pendientes de trabajar. Mañana, eso sí, entro a las cuatro.

Milk Bottle Symphony - Saint Etienne