martes, 9 de marzo de 2004

cositas varias: depeciones y alegrías

En mi lucha contra la monotonía, me digo que cada día hay algo que ha merecido la pena. Ningún día pasa en balde. Hoy, los hechos avalan esta teoría.

Elvira me ha escrito un mail estupendo, y la he correspondido con otro mejor. Lástima que seamos tan patéticos y que siendo vecinos no quedemos aunque sea para comer pipas en un banco.

El trabajo ha sido, como no, un asco. Y encima a la primera persona que visto esta mañana (después de Blanca) ha sido una del PP, que se pavoeaba diciendo que van a tener unos 20.000 diputados en el Congreso. Y yo ahí recién levantado, intentando reprimirme y no he podido y le dicho que yo no lo veía tan claro, je je...

Lo mejor del día ha sido, din duda, la llamada que he recibido por la noche. Han llamado a casa a eso de las diez y media de la noche, y resulta que la llamada era... desde mi móvil. Yo pensaba que me lo había dejado en el curro, y resulta que lo había perdido en una conferencia de una diputada de Marruecos (conferencia en la cual he estado dibujando largamente e incluso he levitado).

Y entonces he cogido el teléfono y una señora me estaba llamando con mi teléfono. Ha buscado el número donde pone casa y lo mejor de todo: me ha contado que ha puesto el móvil a cargar porque se quedaba sin batería. A lo mejor me gasta el saldo. De hecho, estoy pensando en regalarle el móvil. Es una puta lata. Y entonces mañana, después de desayunar con uno de CiU de Santa Coloma, pues iré a Badalona a recuperar mi móvil. Tengo que ir a un bar que se llama La Rosada. Es todo muy raro.

La decepción del día ha sido un disco que he oído. Es uno que ha sacado la de Presuntos Implicados, la Sole, y la verdad es que el disco es como para pegarle con el mechero, como decía el gitanillo ese en la tele. Destroza una canción de BJORK (como se atreve), convierte el Venus as a boy en un jazz descafeinado y sin gracia. El disco no tiene sangre, parece de horchata, de verdad. Y la producción, así como tipo R&B, con scratches y baterías sincopadas, vaya, un artificio, mucho envoltorio para esconder la nada... Vacía las canciones originales. Y versionar el Tears in Heaven de Eric Clapton y temas de gente como Radio Futura, Bjork, Piratas y Edith Piaf tiene guasa. En fin, un asco. Me he estoy recomponiendo escuchando The Postal Service, que sí son super mega chachis.